#514. Sentidos opuestos


13 comentaris:

  1. Ramón, aprovecho un momento dulce de comunicaciones para comentarte que he estado repasando tus últimos trabajos de calle, como siempre magistrales, en los que aprecio el juego de colores, especialmente el rojo y el amarillo, junto con la búsqueda de encuadres originales. No me he atrevido a ir comentando una por una debido al temor de que mi conexión se pierda en cualquier momento.

    Un fuerte abrazo,

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    1. Gracias Miguel, cuidate y pásalo bien.
      Un abrazo.

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  2. Como siempre, me encanta el control de luces y sombras.
    Como me gustaría atreverme con este tipo de imagenes !!!
    Un abrazo, Ramón.

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  3. A aquesta imatge no li trobo la força d'altres teves però en canvi aquest personatge m'ha recordat i molt al poc honorable Pujol, ves per on...

    Una abraçada.

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    1. Collons, Manel! que m'agradaria dormir tranquil ;)
      Una abraçada.

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  4. Las texturas coincidentes de los adoquines de la calzada y el estampado del traje y el sombrero del paseante. El coche parece señalarle al señor.

    Feliz semana, Ramón.

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  5. M'encanta la teva manera de jugar amb la llum i el color.
    Una abraçada

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  6. Sencilla, mínima, construida con los mínimos elementos de forma, luz -y sombra- y color. Nada más que un hombre -armónicamente ataviado con gorro y chaqueta- que cruza en primer plano un paso de peatones sobre el que incide la luz lateralmente, la calzada y un fragmento de un coche rojo. Sin embargo, la imagen, a pesar de su sencillez, no deja de ofrecer un pequeño choque de sugerencias que la hacen agradable y sugerente. Esto me reafirma que para que haya una foto estimable no hace falta épica ni la sombra de Nietzsche sobrevolando la escena. No puede haber algo más antiépico que esta imagen en que un hombre común camina y se contrasta su atavío con un coche rojo. Nada, dos brochazos de color y el juego de sombra y luz. Tàpies utilizó un calcetín para mostrarnos su visión del mundo. Toda la metafísica estaba en un calcetín que podemos ver en su fundación. Pues Ramón ha proyectado toda la suya, su metafísica, en un hombre sin atributos, uno más al que alguien ha relacionado con Jordi Pujol. ¡Caramba! ¡Cuidado con el hombre común! El mundo está dominado por los hombres grises, por hombrecillos de chaqueta de pata de gallo y que se permiten incluso ser coronados por un gorrito en correspondencia. ¡No te fíes nunca de los mediocres! Son los más poderosos. El mundo está hecho a su medida. En esta imagen, Ramón disecciona la sociología y nos ofrece una pequeña reflexión metalógica acerca del poder. Con muy pocos elementos. Una imagen trivial de un hombre trivial que camina sin que nadie lo mire. Excepto, Ramón que estaba allí preparado para capturarlo y traerlo aquí, para que veamos con una mirada de artista la dulce estructura de la cotidianidad.

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    1. Vaya, Joselu. Me hago muy pequeño ante tu verbo, si hay metafísica, puede que la haya, supongo que en cualquier cosa puede encontrarse, solo hace falta quererla ver.
      Simplemente es la calle, un hombre cualquiera, en una calle cualquiera, el sol que perfila lineas y colores, un coche rojo (como debe ser)con una señora que posiblemente discute con su pareja cualquier nimiedad, ah!, y el fotógrafo.

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  7. Je, je, me encantan las visiones de Joselu, solo un poeta como el puede ver en esta foto "una pequeña reflexión metalógica acerca del poder". Desde luego con su visión crítica, y detallada aporta siempre un punto de vista diferente y eso aporta mucho. Yo últimamente estoy poco poético en la fotografía. Casi te diría que me molestan los textos que acompañas a las fotografías. En el de Minimal por ejemplo, me atañó siempre a la foto y no entro a comentar nunca los textos. En el caso de Xuan la unión entre texto y foto es tan fuerte, tiene tanto talento literario que es difícil pasar del texto. En tu caso, agradezco siempre la foto a secas.

    A mi me gusta la foto, sin ser de las mejores que te he visto, esta en la tónica que nos enseñas últimamente, sigue una clara línea lógica con el resto. Como te dicen el amarillo del traje del señor y el rojo del coche. El personaje extraño sacado casi de otro siglo, las perpendiculares y paralelas. Lo que más me gusta de esta foto es la paraléla entre el coche rojo y el borde de los pasos de cebra. Te sale tan natural este tipo de foto que parece algo sencillo para ti. Un abrazo.

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    1. A mi también me encanta, es brutal.
      Cierto, no sabes lo que me cuesta muchas veces poner un título, y a veces, de darle vueltas, pongo cualquier chorrada como en este caso que es evidente, ya me dirás lo ocurrente que es el dichoso título.
      Estoy de acuerdo contigo, también lo dice Manel, es normalilla, aunque para mi tiene el dulce encanto de lo cotidiano en una ciudad cualquiera. Es difícil, aunque a veces la suerte sonrie. Esta mañana he salido a callejear, y voilà! entre unas cuantas normalillas, una que seguro que estará en el álbum del 2017.
      Un abrazo, José Antonio.

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  8. Siempre utilizando el claroscuro, pero no como una técnica si no como un lenguaje. Puede que sea una foto menos potente que otras tuyas pero junto a ellas encaja como una coma necesaria entre palabras.

    Un abrazo.

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  9. Lo habitual, lo cotidiano, enmarcada en un instante y por esas sombras paralelas donde sólo se oponen el coche y el protagonista.
    Un lujo saber captar estas "naturalidades" del ser humano, del viandante, nunca mejor dicho.
    Aprovecho para agradecerte tus palabras, todo un ánimo que s te agradezco enormemente, Ramón.

    Un abrazo

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